El tejido de dos

Delante de la pareja abrimos un espacio de fragilidad y de gozo. La vida nos trae fuerzas para atraer algo que definimos en el tiempo dentro del título o palabra amor. La vida apunta más a perpetuarse sin ningún principio que la descarríe fuera de la propia vida. Es como si entre la vida y la palabra amor no existiera acople o afinidad.

La vida como tal busca perpetuarse para continuar sobre la tierra. Los cambios hormonales, infidelidades o abandonos son algunas de las fórmulas que nos separan de nuestros grandes amores. Si pensamos en la vida como tal, sin especulaciones, dramas o enigmas, solo podemos ver la existencia en una línea directa e interminable. Pocas veces nos ponemos a madurar la idea de qué le puede importar a la vida el que nuestros corazones vivan en permanente zozobra. La vida intenta por todos los medios abastecerse hasta cumplir su cometido. Es por esto que hay una edad donde la atracción entre un hombre y una mujer es poderosa y plena. Es en este momento donde todo debe fraguar para la continuidad de la existencia.

La edad, las historias de nuestras propias familias, traumas, temores, y frustraciones comienzan a ocupar el lugar protagónico en la pareja cuando la fuerza de la atracción comienza a disminuir.

Las estructuras se ven violentadas y entonces el amor se esfuma como si nunca hubiese existido. Mientras más relaciones tenemos más difícil será sostener algún compromiso con la persona que creemos amar o la que se encuentre de turno en la línea. Nos vemos renunciados muy pronto y nunca sopesamos que hemos perdido la paciencia para vernos crecer y ser mejores seres humanos ante el otro que una vez más llamamos “amor”.

Las fuerzas se esfuman y ante tanta confusión emocional algunos renuncian al amor, lo traicionan y optan por la llamada soledad, asumiendo que lo mejor es no exponerse a las posibles heridas que el ser amado nos pudiera propiciar una vez más. Perdemos la oportunidad de conocernos en el otro y los hacemos acreedores de nuestras propias miserias sin darnos cuenta de que finalmente perdimos la batalla al luchar contra la artífice de todo: la vida.

Dicho esto, me atrevo a proponer algunos puntos para estar alerta y mantener la llama del amor y el compromiso de crecer como individuos dentro de las relaciones con el otro que llegamos a llamar pareja, complemento, opuesto, amor, amante.

Mirar al otro con respeto quiere decir observar su historia particular y muy específica. Su origen, eventos importantes de la infancia, padres y las historias de la familia que en esta vuelta nos dejan las alforjas llenas de caminos difíciles que solo se verán en el otro como sombras en busca de luz.

Tal vez lo que miramos en el otro desde la rabia y frustración termina siendo una pequeña señal de lo que difícilmente logramos reconocer en el otro y que nos pertenece con todas las letras como un tesoro de conciencia.

Nuestro ser amado termina siendo, a ratos, parlante, micrófono y hasta un radio de la voz que hemos callado por miedo, dolor y las heridas que quedaron tapadas detrás de nosotros sin darnos cuenta.

Mirar al ser amado como un espejo dejando que la emoción más grande sea ir revelando cada haz de luz en la cotidianidad de tu alma, será entonces lo único que pueda ganarle la batalla a la vida, que intenta perpetuarse sin importarle lo que nos llena de amor y dolor a partes iguales. Finalmente conseguir ser UNO con el otro en todos los aspectos. Ganar la batalla quiere decir conseguir paz, una paz basada en fuerzas que van tejiendo la vida con los hilos de los amantes. Comprometerse con uno mismo y con el otro hasta que lleguemos al entendimiento y conciencia de estar tejiendo. Que estemos hilando algún día la malla que sostenga la mejor historia de amor.

Carola Castillo

Comentarios

  1. Carlos Martínez Vega

    Perdón… dijiste Dos, ó Dios…?
    Mi honra y mi aprecio, Maestra!!

  2. Carmelo

    Hola Carol tenía mucho tiempo que no me detenía a leer tan bellas palabras, palabras que nutren el alma. Y más en este momento que me enfrento a una historia de pasado donde libramos una batalla por un mejor entendimiento

  3. Rene

    Me uno completamente al comentario anterior de Carmelo, estoy en una nueva relación y nuestro pasado nos aflora y desnuda nuestros miedos, traumas y demás sentimientos que nos va diciendo la pareja. Gracias por el artículo, es demasiado real.

  4. sugeidy crespo

    Bello, realmente hermoso, logre encontrar en este articulo muchas respuestas. Gracias Gracias Gracias

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